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¡SI NO ERES MÍA NO SERÁS DE NADIE!
Rosario ha sido asesinada, el culpable está por ser liberado a falta de pruebas. Una semana antes había sido secuestrada por un estudiante de derecho de quien fuese por tres años su enamorada. La policía la rescató luego de cruzar informaciones, dar con su paradero y obtener el difícil permiso para allanar la vivienda del hijo de uno de los influyentes del gobierno. Cuando fueron al rescate, la muchacha permanecía amordazada, en tanto que el sujeto deliraba junto a la puerta del cuarto. Los exámenes médicos arrojaron que había bebido en exceso y se había inyectado dosis de cocaína.
El joven permaneció detenido en el hospital policial durante 48 horas, luego fue liberado. Pues su padre, al enterarse de lo sucedido, hizo una llamada a la comisaría. Apenas liberado, el muchacho fue a la casa de Rosario; y al obtener negativas, lanzó un grito:
-¡Rosario, Rosario, si no eres mía no serás de nadie! ¿Entiendes? ¡Si no eres mía no serás de nadie!
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